Es un combustible renovable de origen vegetal, producido a partir de materias primas renovables, bien a partir de plantas oleaginosas (colza, girasol, palma, ...) como de aceites vegetales usados.Es el sustituto para el gasóleo de los motores diésel y puede usarse en estado puro, biodiésel al 100%, o mezclado con gasóleo. Las mezclas de biodiésel con gasóleo se denominan con la letra “B”, acompañado de una cifra que indica el porcentaje de biodiésel en el producto.
NO. Para que sea biodiésel ha de cumplir la norma EN 14214, que define el biodiésel como un éster metílico de ácidos grasos (FAME). El principal motivo por el cual los aceites vegetales no se pueden utilizar directamente como combustibles en los motores diésel de hoy en día es la viscosidad. Para reducirla, los aceites se someten al procedimiento químico de transesterificación, proceso por el cual los triglicéridos presentes en la mezcla inicial reaccionan con alcohol, de forma que se producen ésteres metílicos y glicerina.
La glicerina es un subproducto de la elaboración del biodiésel, tiene bastantes salidas comerciales: cosméticos, explosivos, jabones, etc. Sin embargo, dado el gran volumen generado, es necesario buscarle otras salidas.
NO. El biodiésel es el único combustible sustituto del gasóleo. Aunque el coste de producción es mayor, el precio es el mismo debido a que tiene menos impuestos que los gasóleos y gasolinas. Además, en cuanto al aprovechamiento energético, si se compara el cociente entre la energía utilizada para producir el combustible y la que se obtiene del mismo, en el caso del gasóleo convencional este ratio es menor que uno, mientras que para el biodiésel es mayor que uno. Esto significa que del biodiésel se puede extraer más energía que la que se emplea para su fabricación.
NO. El biodiésel no es más peligroso en su manipulación y almacenaje que el gasóleo convencional. No se requieren tanques o medidas de seguridad específicas para su almacenamiento. Además, su punto de inflamación es más alto (148ºC) que el del gasóleo (51ºC). Los productores de biodiésel aconsejan almacenarlo no más de 3 a 6 meses a menos que se utilicen aditivos para estabilizarlo. Esto es válido también para las mezclas. Una vida más prolongada puede lograrse con la adición de estabilizantes. Los contenedores de biodiésel deberán protegerse del frío, para evitar la solidificación por enfriamiento a temperaturas inferiores a 0ºC. Problema que se resuelve fácilmente al mezclar el biodiésel con gasóleo.
SI. Los motores actuales no precisan de ninguna modificación técnica para funcionar con este combustible. Únicamente, es conveniente cambiar el filtro de combustible tras el repostaje de dos depósitos completos la primera vez que se usa biodiésel en un vehículo que anteriormente había empleado gasóleo. Esto es debido a que el biodiésel tiene un efecto “detergente” y arrastra la suciedad dejada por el gasóleo. Sin embargo, este pequeño inconveniente sólo se hace notar en vehículos pesados que consumen gran cantidad de combustible.Otro asunto a tener en cuenta es que el biodiésel, según la calidad de éste, puede descomponer las juntas de la bomba de gasoil causando una avería importante. Sin embargo, se trata de un problema en coches antiguos, ya que a partir de 1992 estas juntas están hechas de materiales sintéticos preparados para combustibles alternativos. Hay que recordar que el biodiésel no es nuevo. En 1900, Rudolf diésel demostró en París su nuevo motor diésel que usaba como combustible aceite de cacahuete.
NO. Aunque la energía específica es un 4% menor que la del gasóleo, dada su elevada lubricidad compensa esta diferencia, por lo que el rendimiento energético de ambos combustibles es esencialmente el mismo. Su alto poder lubricante protege al motor, al disminuir la fricción y los ruidos, reduciendo así los gastos de mantenimiento. La combustión de este combustible es mejor dado que posee más oxígeno en su estructura que el gasóleo. De esta forma, se reducen claramente las emisiones de hollín, casi hasta un 55%, desapareciendo el humo negro y el olor desagradable.
Algunos fabricantes de vehículos no recomiendan mezclas por encima del 5% e incluso condicionan la garantía del automóvil al cumplimiento de este requerimiento. Lo cierto es que las pruebas realizadas por distintos organismos demuestran que el biodiésel no genera problemas diferentes a los que puede generar el gasóleo.
VEHÍCULOS TURISMO Como norma general, los fabricantes de vehículos turismos admiten B5, sin embargo, cada vez más fabricantes como el grupo PSA PEUGEOT y CITROËN admiten utilizar mezclas de hasta un 30 % de biodiésel (B30), que cumplan las normas EN 14214 y EN 590. RENAULT, en su compromiso para 2009, pretende que todos sus motores diésel admitan B30 para 2009.
VEHÍCULOS PESADOS En el caso de fabricantes de vehículos pesados hasta ahora admitían B5, pero existe una tendencia general a admitir B30 e incluso algún fabricante admite B100. SCANIA admite B100 de colza en motores Euro IV y V EGR y SCR. RENAULT Trucks admite B30 en todos los motores Euro III y anteriores.
VEHÍCULOS AGRÍCOLAS En el ámbito de los vehículos para uso agrícola, todos los tractores comercializados con las marcas Same, Lamborghini, Deutz-Fahr y Hürlimann equipados con motores Deutz podrán utilizar biodiésel hasta el 100% (según norma EN 14214) sin menoscabar la fiabilidad ni el cumplimiento de las normas vigentes sobre emisiones de escape.