La utilización de cultivos energéticos destinados a la producción de biocarburantes como el Biodiésel está en el centro del debate.
Es necesario reducir la dependencia del petróleo, que en los últimos años ha iniciado una peligrosa escalada de precios, y también se deben recortar drásticamente las emisiones contaminantes.
En ambos casos, los biocarburantes -combustibles líquidos procedentes de la transformación de materia vegetal o animal capaces de sustituir a los combustibles convencionales- son un aliado impagable.
La Unión Europea tiene como objetivo para 2010 conseguir que el 5,75% del consumo de combustibles sea biocarburantes.
En España, el Plan Nacional de Energías Renovables señala que en 2010 su porcentaje debe llegar al 5,83%, porcentaje muy superior a lo que hasta octubre de 2008 sólo era algo que se aconsejaba. Es a partir de la aprobación de la Orden Ministeriral ITC/2877/2008 de 9 de Octubre , por la que se establece un mecanismo de fomento del uso de biocarburantes y otros combustibles renovables con fines de transporte. Y donde se establecen objetivos que se presentan ya como algo OBLIGATORIO. Para lograrlo, entre otras cosas ya se aplican medidas fiscales (como la exención del impuesto de hidrocarburos) que están contribuyendo al rápido despegue de un nuevo sector, en el que están interesados e implicados diversos sectores y compañías para crear, aumentar o diversificar el negocio.